LOS TERAPEUTAS OCUPACIONALES EN LAS RESIDENCIAS DE ANCIANOS DE
LA C.A.M. MITOS Y REALIDADES
Mateo Mazo Frías.
Residencia y Centro de Día Virgen de la Luz (Carabanchel I).
Centro de Rehabilitación San Esteban de Madrid.
El evidente y progresivo envejecimiento de la población ha llevado a todas las
disciplinas sanitarias a plantearse diferentes métodos de abordaje que frenen en la
medida de lo posible los cambios y las patologías (casi siempre crónicas y muy
invalidantes) que acompañan al citado envejecimiento.
Una de estas disciplinas sanitarias es sin duda la Terapia Ocupacional.
Una disciplina que en nuestro país lleva varias décadas mejorando la calidad de vida de muchos pacientes de todo tipo de patología. En los últimos años, la principal ubicación de los profesionales de la Terapia Ocupacional se encuentra en el área de la geriatría,principalmente en residencias y en centros de día.
Por un lado, el desconocimiento del resto de profesionales y una mala
promoción y divulgación por parte de los terapeutas, han llevado a que esta disciplina sea, en muchos de los casos, devaluada y falta de reconocimiento en los centros anteriormente citados. Es cuando nacen los mitos, nacidos del desconocimiento, sobre la T.O. y todo lo que deriva de ella. Por otro lado, existen una serie de pensamientos dentro de las personas, y por tanto de los terapeutas ocupacionales, que están distorsionados y que no permiten alcanzar un nivel óptimo de satisfacción, en este caso a nivel laboral. Son las llamadas ideas irracionales, que fueron descritas por Albert Ellis.
PALABRAS CLAVE
Terapia Ocupacional, Mitos, Residencias de ancianos, Ideas irracionales
TEXTO COMPLETO DE LA COMUNICACIÓN
INTRODUCCIÓN
En 1986 la Asociación Americana de Terapia Ocupacional definía la disciplina
como “el uso terapéutico de las actividades de autocuidado, trabajo y juego para
incrementar la independencia funcional, aumentar el desarrollo y prevenir la
incapacidad; puede incluir la adaptación de tareas o del entorno para alcanzar la
máxima independencia y para aumentar la calidad de vida”
En la actualidad, una gran mayoría de terapeutas ocupacionales trabajan en el
campo de la geriatría, y especialmente en residencias y centros de día. ¿Son estos
centros un lugar idóneo para desarrollar la práctica de Terapia Ocupacional? Sí, pero
quizá con un planteamiento distinto al que están acostumbrados dichos lugares.
El terapeuta ocupacional compondrá su práctica geriátrica con tres enfoques terapéuticos (1):
-Enfoque de prevención: mantenimiento del estado actual de salud y la
prevención de la declinación o traumatismo
-Enfoque de adaptación: uso de estrategias compensadoras para ayudar a los
ancianos a vivir con una discapacidad
-Enfoque de recuperación: uso de técnicas de rehabilitación para ayudar a los
ancianos a recuperar la función máxima
DESARROLLO y RESULTADOS
A continuación se redactarán una serie de mitos y equivocaciones acerca de la
figura del terapeuta ocupacional en las residencias de ancianos. Dichos mitos están
actualmente afincados en la mayoría del personal sanitario así como en muchos
pacientes y familiares de éstos. El objetivo de esta parte del desarrollo será
desmitificar la labor profesional del terapeuta en las residencias de ancianos.
-Mito I: “La Terapia Ocupacional no tiene una base teórica”
Este pensamiento es muy frecuente al juzgar a simple vista y sin detenimiento,
una sesión o una actividad de Terapia Ocupacional. En Geriatría, la Terapia
Ocupacional va a centrar sus objetivos en mantener durante el mayor tiempo posible la
independencia funcional de la persona. (2)Existen diferentes caminos para lograr dicho propósito; la Terapia Ocupacional es una disciplina muy rica en cuanto a esquemas teóricos de conceptuación de los problemas. Así, podemos hablar de diferentes modelos de Terapia Ocupacional: Modelo de Desempeño Funcional, Modelo de
Habilidades Adaptativas de Mossey, Modelo de Ocupación Humana, Modelo de
Discapacidad Cognitiva, Modelo Centrado en el Cliente, etc.) y de diferentes marcos
de referencia: Neurofisiológico, Rehabilitador, Biomecánico, Cognitivo, Humanista,
Psicodinámico, etc. Cada uno de estos modelos y marcos de referencia tiene una
forma propia de entender los problemas, planteando diferentes tipos de soluciones
para ellos.
Las actividades y tratamientos que un terapeuta ocupacional pone en marcha
en una residencia no están diseñadas de una manera aleatoria o arbitraria, sino que
llevan detrás de sí un proceso que si se desarrolla de manera correcta llevará a
conseguir el objetivo que se persiga en cada momento y paciente. El primer paso será
el análisis de la actividad, que nos llevará a ver si la actividad en cuestión nos va a servir como herramienta terapéutica. (3) El análisis de la actividad será por tanto, el proceso de separar cualquier tarea en sus partes constituyentes. Para un correcto análisis, el terapeuta debe participar él mismo en la actividad para comprender todos sus componentes y toda su complejidad. Debe aprender primero el cómo de la actividad y posteriormente en el qué, dónde y demás. Estos últimos interrogantes guiarán el análisis de los componentes presentados por el modelo con el que el terapeuta está llevando a cabo su práctica profesional y la puesta en marcha del tratamiento.
-Mito II: “Las actividades de terapia ocupacional no son un tratamiento, son un
entretenimiento”.
La base de la Terapia Ocupacional es la actividad propositiva o intencionada.
Ésto es, una actividad que tenga un objetivo y significado claro. Las actividades
propuestas a los ancianos de una residencia están debidamente analizadas y
diseñadas en función de la situación de cada paciente. (4) La actividad que se usa en
Terapia Ocupacional es siempre terapéutica y puede ser diversos tipos: educativa,
comunicacional, intelectiva, lúdica, etc. La actividad, para definirse como terapéutica, debe llevar implícita una serie de características:
1.Que sea significativa o con propósito para el usuario
2.Que no sea nociva o produzca más contraindicaciones que beneficios
3.Que se realice en un marco terapéutico y bajo las indicaciones de un
terapeuta ocupacional
4.Que sea susceptible de vincular con el otro
5.Que se pueda regular y modificar
6.Que tenga un aspecto temporal
7.Que requiera la participación del anciano en cualquier nivel que
necesite
8.Que esté en relación con los intereses del anciano.
Por otro lado, es muy frecuente en las Residencias de Ancianos asociar el
servicio de Terapia Ocupacional al de Animación Sociocultural. Es un gran error, ya
que son disciplinas radicalmente distintas. La ASC tiene también su base teórica y su
metodología, pero su objetivo con el anciano debe ser el de entretener y animar, sin
sentido peyorativo y con el respeto de todo los profesionales. En muchos casos una
animación bien planificada y desarrollada es el complemento perfecto a la estimulación
que realizan el equipo rehabilitador. Este profesional será el encargado de organizar
actividades o eventos que dinamicen socialmente al anciano y fomenten su
participación. Por tanto, el Departamento de ASC tampoco debe depender del de T.O.
(aspecto que se puede observar en gran cantidad de centros). El departamento de
T.O. debe estar incluido en el de Rehabilitación junto con Fisioterapia, pues muchos
objetivos son más que similares y deben trabajarse de una manera conjunta. Por ello,
al residente y a sus familiares hay que presentarles la Terapia Ocupacional como un
tratamiento de Rehabilitación.
-Mito III: “El terapeuta ocupacional no es un profesional sanitario”
La Terapia Ocupacional busca fundamentalmente sanar mediante la ocupación. Por tanto, todo lo que esta disciplina propone al paciente es para su aumentar su calidad de vida y su salud.
Con lo anterior, bastaría para justificar la profesionalidad sanitaria del terapeuta
ocupacional. No obstante, también se puede justificar desde el punto de vista de la
formación. La carrera de Terapia Ocupacional es una diplomatura universitaria (por lo
tanto de 3 años de duración) que en la mayoría de las Universidades que la contempla
la encuadran en las Facultades de Medicina o Ciencias de la Salud. La persona que se
matricula en la carrera cursa asignaturas como Anatomía, Fisiología, Salud Pública,
Promoción para la Salud, Patología Médico-Quirúrgica, etc. que son asignaturas
comunes en todas las carreras de Ciencias de la Salud. El resto de asignaturas ya son
más específicas a la disciplina en sí: Bases de la Independencia Humana, Psicología
Aplicada, Rehabilitación de AVD´S, Cinesiología, Adaptación de puestos de trabajo,
T.O. en Geriatría, en Salud Mental, en Daño Cerebral, etc.
Por tanto, la persona que se diploma ha recibido un completo conjunto de
conocimientos que le deberían capacitar para desarrollar su profesión en cualquier
ámbito socio-sanitario.
-Mito IV: “Los ancianos de la residencia tienen que hacer algo, que vayan a Terapia
Ocupacional”
En las residencias es muy común que al terapeuta se le deriven multitud de
pacientes con la única razón de que estén “ocupados”. Muchos de estos pacientes, en
realidad, no tienen la necesidad de un tratamiento de terapia ocupacional y se les
incluye en las sesiones interfiriendo en muchos casos en los tratamientos de personas
que de verdad necesitan la labor rehabilitadora de la T.O. (4) Este tipo de situaciones,desvirtúa la T.O. ya que se le está atribuyendo una función que difiere mucho del verdadero significado de la misma. La T.O. no puede ser la excusa para el traslado de pacientes por que sí, sino una entidad diferenciada de tratamiento, fundamentada en la valoración del paciente por parte del terapeuta ocupacional y en la consecuente intervención de éste.
-Mito V: “En las residencias de ancianos, el terapeuta ocupacional no forma parte del
equipo multidisciplinar y como mucho sólo debe tratar la función cognitiva”.
A la hora de atender al paciente anciano residente, todo profesional debe sabe
que es un trabajo complejo y que implica la labor de varias disciplinas. Todos ellas van a tener el mismo objetivo: la mejora de la calidad de vida, con todo lo que ello implica.
El equipo multidisciplinar que trabaja en una residencia estaría formando por: médico,psicólogo, enfermero/a, fisioterapeuta, terapeuta ocupacional y auxiliar de enfermería. Alrededor de este equipo estarían los llamados profesionales satélites que trabajarían en él en determinadas ocasiones: podólogo, trabajador social, animador sociocultural,etc.
Cada uno de estos profesionales aportaría su visión en el problema del anciano, y el resto de profesionales deberá saber cuál es la labor de los demás por dos grandes motivos: uno, por no realizar tratamientos contrarios y dos, por la posibilidad de trabajar de manera más específica y conjunta algún aspecto.
El terapeuta ocupacional concibe a la persona como un todo indivisible. Este
enfoque holístico debe estar siempre en el pensamiento y quehacer diario de todo
terapeuta que trabaje con ancianos. El terapeuta en la residencia debiera trabajar con el anciano su esfera física, su esfera cognitiva, su esfera psicosocial y su esfera sensorial. Por tanto el papel del terapeuta dentro del equipo multidisciplinar será de suma importancia, por esas esferas deberán ser tratadas con varios de los profesionales integrantes de ese equipo. La esfera física y sensorial debería ser trabajada en conjunto con el fisioterapeuta, formando un Departamento de
Rehabilitación, algo que está dando muy buenos resultados en varias residencias (por
ejemplo a la hora de prescribir sillas de ruedas, órtesis, ayudas técnicas). Otro ejemplo del trabajo entre fisioterapeuta y el T.O. sería el de dar formación al personal auxiliar a la hora de movilizar a los pacientes. En la esfera cognitiva y psicosocial, el terapeuta desarrollará su tarea junto con el psicólogo en las tareas de estimulación cognitiva,terapias de orientación a la realidad, etc.
El trabajo del terapeuta con el personal auxiliar se basará fundamentalmente en la conservación y supervisión de las actividades de la vida diaria, especialmente las de tipo básico. Con el personal de enfermería el trabajo conjunto sería del tipo preventivo (UPP, edemas, etc.). Toda esta labor interprofesional estará bajo la supervisión del Director Médico de la Residencia.
(4) Es conveniente que el seguimiento de los tratamientos se haga de forma colectiva,
en reuniones de equipo y que se lleven a cabo con asiduidad. De este modo, si
procede, se podrán efectuar variaciones en el tratamiento que redunden en una mayor
efectividad del mismo.
-Mito VI: “La sala de T.O. es la sala multiusos”La sala de T.O. de las Residencias de ancianos suelen ser, por lo general, bastante espaciosas. Eso es utilizado como excusa para desarrollar en ella actividades generales de la residencia: fiestas, sala de cine, celebración de Eucaristías… El principal problema que se ocasiona con ésto es doble. Primero, la desorientación del residente, pues al final no sabrá para qué se usa cada estancia del medio donde vive.
Y segundo, la sala pierde “clima terapéutico”. El anciano perderá motivación en el
tratamiento de T.O. debido a que en el lugar donde se le trata es utilizado para otros fines que difieren infinitamente de los que verdaderamente tiene la sala: sanar,rehabilitar, etc…
Las características de la sala de Terapia Ocupacional deben ser, entre muchas
de ellas:
-Estar situado en un lugar accesible de la Residencia, libre de barreras
arquitectónicas
-Condiciones de luz y temperatura confortables
-Luz: es preferible la natural, pero en muchos casos y debido a
los problemas de visión de gran parte de los ancianos, se
utilizará luz artificial fija.
-Adaptación del mobiliario (puertas, sillas, mesas, armarios…)
-Distribución correcta del mobiliario, de tal manera que haya espacio
para desplazamientos.
-Estar situado en una “zona médica”. Si puede ser al lado del gimnasio o
departamento de Fisioterapia. Ésto facilitará el trabajo interdisciplinar y
el desplazamiento de residentes que reciban ambos tratamientos.
DISCUSIÓN
Ante dichos mitos o desconocimiento de la T.O. en las residencias de ancianos,
el propio terapeuta pueden padecer sentimientos de desidia, fustración, demotivación,
etc. Pero no por ello, la T.O. deja de ser útil, y el colectivo tiene que seguir luchando por el conocimiento de la profesión. Lo primero que hay que hacer es empezar por nosotros mismos los terapeutas.
Los terapeutas ocupacionales, como todos los seres humanos, no nacemos con los pensamientos creados, sino que estos se van formando e instaurando poco a
poco, a lo largo de nuestra vida académica y profesional.(5).
Albert Ellis, describió pautas de pensamiento erróneos y contenidos mentales
equivocados que aparecen en muchos trastornos emocionales y de conducta. Los
llamó ideas irracionales.
En esta parte del artículo, lo que se va a pretender es extrapolar esas ideas
irracionales que aparecen en la enfermedad mental para aplicarlas a la actividad
normal de un terapeuta ocupacional en una residencia de ancianos, siendo éste una
persona sana.
Ellis identificó una serie de 12 pautas erróneas de pensamiento que suelen
darse en las personas con dificultades psicológicas (6). Las 12 no son aplicables al
trabajo del terapeuta en las residencias pero sí algunas de ellas. Tales ideas son (7):
-La idea de que es una necesidad terrible para un adulto ser amado por todos y por
todo lo que hace: en las residencias de ancianos, el T.O. nota la necesidad de ser
reconocido profesionalmente por los demás, como lo son los fisioterapeutas, los
enfermeros o los médicos, entre otros. Lo que busca, en algunas ocasiones, es un
reconocimiento en sí mismo, sin repararse a pensar que la aprobación la tiene que
conseguir en sus propósitos prácticos.
-La idea de que es horrible cuando las cosas no son en la forma en que nos gustaría
que fuesen: gran cantidad de T.O., sienten desesperación y/o frustración cuando se
enfrentan a la realidad de llevar un departamento de Terapia Ocupacional en una
residencia de ancianos. En este sentido, notan como les falta recursos materiales,
como las condiciones “terapéuticas” no son las mejores, como se les “obliga” a hacer
tareas que no son propias de su profesión ni de su formación. Ante esto, la solución es compleja. En primer lugar sería la aceptación temporal de la realidad. Posteriormente, buscar alternativas para cambiar o controlar aquello que no permite que las condiciones sean satisfactorias. De nuevo, nos encontramos con los propósitos
prácticos. Los resultados en salud, en mejoría de la calidad de vida, en independencia y adaptación de los residentes, etc, serán lo que haga que la situación posiblemente cambie.
-La idea de que uno debería ser completamente competente, inteligente y exitoso en
todos los aspectos posibles: como todo profesional, el terapeuta ocupacional dentro de la residencia de ancianos no puede ser una máquina perfecta. Son varios los factores que intervienen. Primero, el propiamente humano del T.O., que como toda persona cometerá errores en su práctica normal. En segundo lugar, las condiciones de trabajo.
Ésto iría ligado a la anterior idea irracional que hablaba sobre “cómo nos gustaría que fuesen las cosas”. En tercer lugar, estaría el propio anciano al que trata el T.O. La rehabilitación con ancianos tiene, en bastantes casos, un problema que siempre va ligado a cualquier técnica: los resultados por objetivos. Cualquier profesional que trabaje en rehabilitación geriátrica suele tener como primer objetivo la paliación de procesos derivados tanto del envejecimiento fisiológico como del patológico. El resultado que se obtiene es, en la mayoría de los casos, ni palpable ni visible de manera explícita. Ésto se acentúa cuando se trabaja con el objetivo de retrasar o prevenir el deterioro cognitivo. El no ver un resultado explícito lleva a la frustración del profesional que busca un feedback en su práctica.
Por tanto, el T.O. debe aceptar estos factores para no caer en el desánimo profesional.
-La idea de que uno debe tener un control cierto y perfecto sobre las cosas: el
terapeuta ocupacional debe ser consciente de que no puede controlar todo lo que
ocurre en la residencia y a los residentes. Para que ésto sea posible existe un equipo multidisciplinar en el que confiar y con el que trabajar. Esta idea irracional puede darse en cualquiera de los profesionales de la residencia. Aún con todo, hay que tener en cuenta que el mundo está lleno de probabilidades y las residencias también. No por ello, un departamento de T.O. o una residencia al completo han de funcionar de manera defectuosa.
CONCLUSIONES
De todo lo anterior se pueden sacar varias conclusiones:
-La T.O., tiene hoy por hoy, ciertas dificultades en la implantación de sus métodos y
técnicas de trabajo. Dicha situación se hace más patente en geriatría al ser el campo
donde más terapeutas trabajan aunque paradójicamente es uno de los campos con
más desconocimiento sobre la profesión.
-Existen varias causas de los mitos de la T.O. en residencias. En parte, unos son
debidos al desconocimiento por parte de profesionales y familiares. Pero cabe
destacar que nosotros los propios terapeutas también tenemos que asumir parte de la
responsabilidad de este desconocimiento.
-El cambio de esta situación pasa, evidentemente, por manos de los terapeutas
ocupacionales que con su esfuerzo y trabajo den a conocer una disciplina que tantos
beneficios puede conseguir en pacientes con patología asociadas o no al
envejecimiento.
BIBLIOGRAFÍA
(1) Hopkins, H.L., Smith, H.D. Terapia Ocupacional. Madrid: Editorial Médica
Panamericana. 1998.
(2) Polonio López, B. Terapia Ocupacional en Geriatría: 15 casos prácticos. Madrid:
Editorial Panamericana. 2002.
(3) Durante Molina, P. Terapia Ocupacional en Geriatría: Principios y Práctica.
Barcelona: Editorial Masson. 1998.
(4) Moralejo González, C.M., Rodríguez Fairen, L.F., Iglesias Arias, M., Nava Morales,
I. El terapeuta ocupacional en la Residencia. En Manuel Reuss, J. Medicina Geriátrica
en Residencias. Madrid: Editorial EDIMSA. 2000.
(5) Masa Moreno, S., Domínguez Clemente, A., Mendo Gómez, V. Los terapeutas
ocupacionales y nuestras ideas irracionales. En Revista Gallega de Terapia
Ocupacional. Número 1. La Coruña: AGTO. 2004.
(6) Mayor, J., Labrador, F.J. Manual de modificación de conducta. Madrid: Editorial
Alambra. 1984.
(7) Mahoney J., M. Cognición y modificación de conducta. México: Editorial Trillas.
1983.
sábado, 6 de febrero de 2010
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